Los tiempos actuales obligan a estar listos ante un imprevisto

Es una realidad que muchas actividades económicas pasan un mal momento y que las empresas están reduciendo personal para paliar sobrevivir a esta época de bajo consumo. ¿Vos tenés algún plan para enfrentar una situación de desempleo o una eventualidad económica?

Si la respuesta es no, es buen momento para diseñar un plan de defensa. Vale la pena preguntarse qué estamos haciendo bien y mal dentro de nuestra economía personal.

 

Plan de defensa

  • Un “colchón” para la casa: sea que pagués alquiler o la cuota de un préstamo, es una excelente práctica acumular un ahorro para cubrir un trimestre de alquiler. Está claro que esto requiere tiempo porque se trata de un monto relevante; sin embargo, en caso de cambiar de trabajo o no tener uno, te da un margen para reubicarte sin la preocupación de dónde conseguir el dinero para pagar la casa.

 

  • Diversificá tus ingresos: es muy probable que tengás algo de valor que compartir, por lo que otros pagarían. Dar clases, vender artesanía u ofrecer un servicio en parte de nuestro tiempo viable es difícil, pero no imposible. Este dinero extra podrá permitirte generar ese fondo de defensa y, en caso de un imprevisto con tu ingreso principal, tendrás una fuente que te apoyará a mitigar mientras resolvés tu situación.

 

  • Revisá en qué estás gastando tu dinero: Generalmente los problemas financieros no se generan en la cantidad de dinero que las empresas o personas ganan, sino en lo que gastan. Revisá a qué dedicás tus ingresos, te podrías llevar sorpresas de todo tipo.

 

Somos lo que hacemos y hacemos lo que pensamos. Tener disciplina financiera comienza por revisar nuestras creencias y pensamientos en torno al dinero, cómo lo generamos y, también, como lo invertimos.