Pagar una menor cuota por mes e invertir menos dinero en el pago de intereses son las principales ventajas de este producto financiero

Cada dueño de una tarjeta de crédito debe en promedio ¢400 mil y paga entre un 40% a un 50% de interés por esa deuda, según el estudio de tarjetas de débito y crédito publicado por el Ministerio de Economía en mayo. Si en su caso, debe destinar un alto presupuesto al pago de tarjetas, los créditos de compra de saldos de tarjetas o los mismos préstamos personales le pueden ayudar a mejorar la administración de sus finanzas.

Entre las ventajas de cambiar la deuda de una tarjeta a un crédito a un préstamo personal o de compra de saldos, destaca el pago de una cuota inferior y de una tasa de interés más baja. Al reducir el presupuesto que debe asignar al pago de la deuda, usted tendrá más efectivo a su favor para atender las necesidades diarias.

En el caso de compra de saldos, Coopenae le entrega a la persona una tarjeta con el monto equivalente a lo adeudado en la otra entidad. Las condiciones del financiamiento es de una tasa de 24% de interés y el plazo se extiende hasta por 72 meses, menos de la mitad de lo cobrado por el 75% de las tarjetas de crédito.

También es posible optar por un crédito personal. En este momento y hasta que finalice junio, Coopenae ofrece a los asociados la línea de financiamiento Crediexcedentes, por el cual se paga una tasa efectiva del 18,75%.

En ambos casos, el requisito principal es estar al día en el pago de las obligaciones con Coopenae. En situaciones especiales, se realiza un análisis para cuidar la capacidad de endeudamiento de la persona.