Si por alguna razón tenés una situación económica complicada existen diversas opciones para que podás acercarte a tu entidad financiera y encontrar caminos para ayudarte en este difícil momento.

Un aspecto primordial para que esta situación es que no debés “esconderte” de tu entidad financiera, ya que puede provocarte mayores problemas y afectar tu récord crediticio.

Acá te brindamos 4 opciones que tenés a disposición:

 Arreglo de pago

Solicitá ampliar el plazo de la deuda para que las cuotas mensuales sean más bajas; además, para las cuotas de las deudas en impago donde se puede atribuir la causa a una crisis ajena al deudor, se puede valorar si es factible, negociar una moratoria de pago.

Aplicación de póliza de desempleo

Si la causa que no podés enfrentar es la pérdida del trabajo, y si el crédito tiene cobertura de seguro de desempleo, debés de recurrir a este beneficio para que la deuda no caiga en procesos de cobro mayores.

 Refundición de deudas

Planteá la opción de unificar tus deudas. Si tenés varias deudas con diferentes entidades financieras y eso dificulta el pago de tus responsabilidades financieras, debés explorar una reunificación de deudas y así tener una única cuota más baja.

Dación de pago

Esta es la última opción que te recomendamos, sin embargo, la dación en pago es cuando negocias la entrega de un bien inmueble a cambio de quedar libre de la deuda, para este caso se recomienda acceder a un abogado para que te apoye en el trámite.