La respuesta es contundente: No te podés permitir un atraso en una cuota. 

De acuerdo con Kimberly Quesada, asesora en educación financiera de Coopenae, hay dos razones fundamentales para que evités, a toda costa, el atraso en una cuota:

  1. Su récord crediticio: Un atraso en una sola cuota afecta su calificación como buen o mal pagador, es decir su récord crediticio ante la Superintendencia de Entidades  Financieras (SUGEF). Dejar de cancelar una cuota te puede afectar  en las futuras solicitudes de créditos ante la misma entidad u otras, aunque finalmente  cancelés la operación.
  2. La bola de nieve: Un atraso en una cuota incrementa los intereses. Todo se acumula y crece.  Arrastra cargos administrativos  e intereses moratorios, más si se trata de una tarjeta de crédito.

Entonces….¿Qué hacer?

Un arreglo de pago:   Si se trata de un crédito, hablá con las personas que te prestaron el dinero y buscá un arreglo de pago, para adecuar el plazo. Podrías bajar la cuota hasta la mitad.

En tarjetas de crédito pagá al menos el doble del mínimo, ya que si pagás la cuota mínima prácticamente estarás cancelando intereses y según nuestra asesora en Coopenae, tardarías cerca de 5 años para pagar el total.  Tomá en cuenta que gran parte de tarjetas ofrecen intereses entre el 40% y el 50%.

Por eso,  buscá las opciones que ofrece Coopenae. Consultá las soluciones financieras de Coopenae, con tarjetas de crédito con tasa del 30% en colones y créditos hasta por 14 años a tasas desde el 17,5%.